Guía #1: Un desayuno en Paloquemao

Es bien sabido, sobre todo por personas de considerable experiencia acumulada, que existe una clase de lugares cuya historia está íntimamente ligada a la cultura de América Latina: las comúnmente llamadas plazas de mercado. Estos singulares espacios son nodos importantes para la comercialización de productos que se traen del campo: Agapantos, Claveles, Margaritas, Girasoles; Aguacates, Chirimoyas, Mangostinos, Guayabas; Albahaca, Cebolla, Mandioca, Guascas; Avena, Cebada (original y perlada), Maíz, Garbanzos; Atunes, Cacatúas, Mojarras, Gallinas, solo por nombrar algunos.

Paloquemao es una de las dieciséis plazas de mercado que tiene Bogotá, la capital de Colombia. Tiene la extensión de un manzana —la medida urbana, no la fruta—; y allí confluyen desde antes del alba (4:30 am aprox) hasta pasado el mediodía (2 pm aprox) una gran cantidad de capitalinos intentando abastecerse, ya sea para un negocio, para un hogar, o incluso para conseguir algún requisito de los tradicionales agüeros.

Se encuentra ubicado en la Av. Ciudad de Lima #25-04, en los límites de la localidad de Los Mártires, y contrario a lo que su nombre pudiera indicar, llegar a este lugar no es un martirio cosa inusual en Bogotá. Si desea arribar desde el norte o el sur lo más sencillo será tomar la carrera 30, que como podrá intuir está a tan solo 5 cuadras de la plaza; y si se moviliza en transporte público podrá usar TransMilenio y bajarse en la estación homónima. Si, por el contrario, viene del oriente u occidente, deberá tomar tomar la ya mencionada Ciudad de Lima (más conocida como Calle 19); y si se moviliza en transporte público será relativamente fácil saber cuál ruta le sirve, puesto que es muy probable que si el autobús pasa por ahí lleve el nombre de la plaza.

Este es un lugar donde puede explorar todos sus sentidos. La vista: con los vivos colores de las flores y frutas; el tacto, ya que después de deleitarse con la vista es natural (al menos en el ser humano) querer palpar lo que se contempla, y afortunadamente muy pocos son los productos se ubican detrás de un mostrador, estando casi todo al alcance de la mano; el olfato, se activa inmediatamente con los olores de las hierbas aromáticas o el incienso o el  sahumerio o si su recorrido lo llevó cerca de la sección de pescadería; el oído, con los vendedores que amablemente le estarán exponiendo el valor de sus productos, de las promociones que tienen —sólo válidas por ese día, o sólo por ser usted—, y todo esto acompañado de los más altos elogios que le harán sentirse de la más alta alcurnia.

Como habrá notado nuestro sagaz lector, falta un sentido: el gusto. Y no debo acobardaros, tomad por receta este consejo, solo yendo a desayunar podéis curaros. 

Hay muchas formas de hacer uso del sentido del gusto en Paloquemao, por ejemplo probando cualquiera de los productos. Sin embargo, la mejor forma de hacerlo es comiendo con las las imprescindibles comodidades: sentado en un establecimiento y siendo atendido. Si es posible, que sea para el desayuno. El desayuno es particularmente agradable, puesto que las cocinas están repletas de insumos frescos y en general las personas en la mañana están de mejor humor (probablemente porque aún no se han encontrado con el primer descontento del día). Es por esto que se recomienda el desayuno para completar el ciclo de los sentidos.

No queda más sino recomendarle, querido lector, que se anime a visitar la plaza de Paloquemao para que viva por usted mismo esta muy recomendable experiencia.


PD: Siendo que el sentido del gusto puede resultar difícil de explorar, ya que es el que requiere una actitud más activa, se presenta a continuación unas sencillas instrucciones para que logre su objetivo:

Llegue a Paloquemao y sortee el laberíntico jardín del parqueadero donde venden las flores. Cuando vea el acceso principal (lo notará porque es grande, espacioso y venden amasijos, tinto y masato) diríjase hacia la tercera puerta que está a la derecha hacia los cerros orientales— e ingrese por allí. Camine sin desviarse unos 5 metros, y cuando vea que empieza la sección de frutas gire a la izquierda. Encontrará entonces una variedad de desayunaderos que le ofrecerán Changua, Caldo de Costilla, de Pescado, Pajarilla, Mondongo, Huevos con arroz —o arroz con huevos si somos precisos—, Arepas de queso, Chocolate, Jugo y demás. Por último disfrute de un maravilloso desayuno.

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