Reseña #3: El Retrato de Dorian Gray
Si pudieras robar un millón de dólares y nadie se diera cuenta ¿lo harías?
He escuchado esta pregunta en varias ocasiones pero generalmente con el mismo objetivo: descubrir la percepción de la moralidad de una persona si no fuese castigada. El castigo (y su contraparte malvada: la recompensa) es la forma más común (quizá la más fácil) de enseñar a un sistema lo que está bien y está mal - nótese que digo sistema, porque puede ser una sociedad, una persona, un animal, incluso una máquina-, por lo tanto es de esperarse que si no se recibe castigo entonces "la línea ética se va a correr un poco", como diría un estratega de campaña política colombiano.
Esta pregunta no es descabellada puesto que carecer de castigo social realmente es posible, y no es necesario algún elemento místico -como el cuadro de Dorian-, siemplemente se necesitan privilegios. Con privilegios el castigo social es menor, el verdugo siempre será más benevolente. Existen (entre muchos): los económicos, de género, de raza, estar bien conectado y uno que muchas veces olvidamos: ser bello (el Pretty Privilege). Estas condiciones hacen que la vida sea mucho más fácil, no sólo con acceso a más oportunidades sino también a menos castigos.
Pero ¡ojo! porque aunque no haya castigo social, sí hay castigo personal, el auto-castigo... aunque seamos honestos, con dinero, amigos, y halagos ¡qué fácil resultaría distraer la consciencia!, ¡qué fácil sería justificar cada acción!
Precisamente esta idea de una vida sin castigos, llena de privilegios es la que explora muy audazmente Wilde en El Retrato de Dorian Gray, donde un hombre, blanco, heterosexual, aristócrata y hermoso es víctima(?) de un hechizo donde quien envejece es su retrato y no él.
El libro plantea una idea interesante: la belleza de una persona se ve afectada por dos razones: el paso del tiempo (la vejez natural) y nuestras malas acciones. Dorian, es inmune a las dos pues su rostro sin importar cuánto tiempo pase o cuántas maldades realice siempre va a tener la lozanía de sus 17 años (edad con la que fue retratado). A cambio, la pintura que ostenta su retrato, va a evidenciar las maracas de fealdad que debería tener él. La paranoia de ocultar su verdadera alma va a dirigir el tono del relato.
Aunque el libro explora sobretodo este dilema personal de Dorian, Wilde también nos deja ver a la sociedad que lo acompaña y premia. Dorian, pertenece a un círculo de clase alta londinenses, el escenario perfecto para hacer una crítica al cinismo, superficialidad e hipocresía de esta esfera social, que aburrida de tenerlo todo en el mundo -pues se ubica en el ápice del imperio británico- sólo le queda buscar emoción en las pasiones más oscuras del ser humano.
Esta novela es además un texto clave para observar el fin de una era: la era victoriana, y con ella sus valores, como el respeto a la vejez. En la novela se siente una fobia hacia ser viejo. Todos los personajes idealizan la juventud. Los viejos son lentos, ignorantes, no participan casi de las conversaciones, como si fueran un moviliario más.
Una idea similar representó Solomon en 1854, mostrando dos jóvenes que conversan coquetamente en un transporte mientras un viejo duerme. Fue tanta la controversia que le tocó pintar un segundo cuadro con el viejo despierto y situado entre los dos jóvenes.
Otros aspectos muy interesantes que se tocan en la obra son:
- La pequeña chispa de homosexualidad con el evidente enamoramiento entre Basil y Dorian.
- La descripción tenebrosa de la drogadicción por el Opio.
- Encontré muchas similitudes con Breaking Bad:
- Un personaje principal que toma acciones malvadas, sin castigos, cuya lucha consiste en no verse descubierto.
- El protagonista se sale con la suya, pero es él mismo quien termina con su vida.
- Hay una escena donde desaparecen un cuerpo a base de químicos ¿Coincidencia?
Forma del texto
Con respecto a la forma del libro es una novela relativamente corta, al rededor de 250 páginas. La impresión que tuve desde un inicio es que podría ser perfectamente una obra de teatro (recordar que Wilde fue sobretodo dramaturgo).
Consta principalmente de tres personajes: Dorian, Basil, Harry y otros secundarios que aparecen ocasionalmente. Mi personaje favorito fue sin duda Lord Harry:
“-¡Ah!, mi querido Basil, precisamente por eso puedo sentir, Los que son fieles conocen el lado trivial del amor únicamente; el infiel es el que conoce las tragedias del amor.- Y lord Henry, frotando una cerilla sobre una linda fosforera de plata, comenzó a fumar con la placidez de una conciencia tranquila y con aire satisfecho, como si hubiese definido el mundo en una frase.”, Capítulo I
Ese aire de superioridad, de que se las sabe todas, de badass me parece fantástico. Siempre quiere llevarle la contraria a todo el mundo. Así me imagino que sería tener una conversación con Wilde.
El narrador no es Dorian, pero pareciera acompañarlo en todo momento. Siendo incluso parte de su flujo de pensamiento. Tuve la impresión de que podría terminar diciendo que el narrador era en realidad Dorian, como en La forma de la espada de Borges (perdón por el Spoiler).
Aspectos en los que siento que fue flojo son los siguientes:
El narrador no es Dorian, pero pareciera acompañarlo en todo momento. Siendo incluso parte de su flujo de pensamiento. Tuve la impresión de que podría terminar diciendo que el narrador era en realidad Dorian, como en La forma de la espada de Borges (perdón por el Spoiler).
Aspectos en los que siento que fue flojo son los siguientes:
- Un hueco en el camino a la corrupción: La elipsis entre su juventud y adultez pasa muy rápido (capítulo XI). Habla de las aficiones que Dorian adquirió y la exotización que hace del nuevo mundo es hipnotizante, pero no queda del todo claro qué camino lo llevó a volverse malo... Al despertar de este sueño, esta elipsis, parece que Dorian es muy malo, porque hay gente que sale de los salones cuando lo ve entrar... no hay más remedio que aceptar esta sentencia. En el capítulo anterior a este, dice que Harry le regala un libro que al parecer es el orígen de la corrupción definitiva de Dorian pero no pasa de un comentario que solo al final retoma en un párrafo. Siento que se pudo explotar mucho más este aspecto de la decadencia al mal (cosa que Braking Bad, por el contrario, muestra muy bien).
- Falta de cuerpo: Aunque casi que el crux del argumento es que Dorian es un jóven muy apuesto, yo en ningún momento lo sentí así. Quizá sea por como los personajes se expresaban -muy ingleses y por ende recatados-, no vi en ellos (o al menos no me conveció) esa pasión que generaba su belleza. Basil logró generarme algo, pero era algo muy romántico, intelectual, diría incluso etéreo. Me faltó cuerpo, para sentir que realmente su presencia y su belleza tenía un impacto material en el entorno.
Puntuación y recomendación
Le doy una puntuación de 4.5.
En definitiva una obra maestra, creo que todos deberíamos leerlo, porque es corto, divertido y te pone a pensar.
Sólo porque el numero aparece en la obra, creo que recomendárselo a alguien que tiene 17 años da juego para refrorzar la reflexión sobre la moral y la vanidad.
En definitiva una obra maestra, creo que todos deberíamos leerlo, porque es corto, divertido y te pone a pensar.
Sólo porque el numero aparece en la obra, creo que recomendárselo a alguien que tiene 17 años da juego para refrorzar la reflexión sobre la moral y la vanidad.
Citas Notables:
*La edición de las que tomo estas citas es la de Panamericana
“¡Qué inglés es usted, Basil! Ésta es la segunda vez que me hace usted una observación. Si se expone una idea a un verdadero inglés, lo cual es siempre cosa temeraria, no intenta nunca saber si la idea es buena o mala. Lo único que considera de importancia es saber si uno cree en ella”, Lord Harry, Capítulo I
“Elijo a mis amigos por su buen aspecto, a mis simples conocidos por su buen carácter y a mis enemigos por su buena inteligencia.”, Lord Harry, Capítulo I
“Enfrente tenía a la duquesa de Harley, una dama de magnífico carácter y de magnífico temperamento [...] tenía esas amplias y arquitectónicas proporciones que los historiadores contemporáneos llaman obsedidad cuando no se trata de una duquesa. [...] Su vecina era la señora Vandeleur, una de las antiguas amigas de su tía, una perfecta santa entre las mujeres, pero tan terriblemente desaliñada que recordaba un libro de oraciones mal encuadernado”, Capítulo III
“Un gran poeta, un verdadero gran poeta, es el menos poético de los seres. Pero los poetas inferiores son absolutamente fascinantes. Cuanto peor riman, más pintorescos parecen. El solo hecho de haber publicado un libro de sonetos de segundo orden hace a un hombre completamente irresistible. Vive la poesía que no puede escribir. Los otros escriben la poesía que no se atreven a realizar”, Lord Harry, Capítulo IV
“Cada vez que un hombre hace una cosa claramente estúpida es siempre por los más nobles motivos.”, Lord Harry, Capítulo VI
“La razón por la cual pensamos bien de los demás es que estamos espantados de nosotros mismos.”, Lord Harry, Capítulo VI
“Ser adorado es una lata. Las mujeres nos tratan exactamente como la Humanidad trata a sus dioses. Nos adoran y están siempre molestándonos con alguna petición.”, Lord Harry, Capítulo VI
“No hay más que dos clases de personas verdaderamente fascinadoras: las que lo saben absolutamente todo y las que no saben absolutamente nada.”, Lord Harry, Capítulo VII
“Es la confesión, y no el sacerdote quien nos da la absolución.”, Capítulo VIII
“[...] ya que hasta la remembranza de la dicha tiene sus amarguras, y el recuerdo de los placeres su dolor”, Capítulo XI
“La sociedad, la sociedad civilizada al menos, no está nunca dispuesta a creer nada en detrimento de quienes son simultáneamente ricos y seductores”, Capítulo XI
“Es una pura y genuina vida de campo. Se levantan temprano, ¡porque tienen tanto que hacer!, y se acustan temprano, ¡porque tienen tan poco que pensar!”, Lady Narborough, Capítulo XV
“Dorian retrocedió y miró en torno suyo a las figuras grotescas que yacían en posturas fantásticas sobre unos colchones harapientos. Aquellos miembros encorvados, aquellas bocas abiertas, aquellos ojos fijos y sin brillo, le fascinaron. Sabía en qué extraños cielos sufrían, y qué tenebrosos infiernos les enseñaban el secreto de algún nuevo goce. Se hallaban mejor que él. Él estaba aprisionado por su pensamiento. La memoria como una horrible dolecncia corría su alma”. Capítulo XVI
“Además, cada vez que se ama es la única vez que se ha amado nunca. La diferencia de objeto no altera la unidad de la pasión. La intensifica simplemente. No podemos tener en la vida más que una gran prueba a lo más, y el secreto de la vida esetá en repetirla lo más a menudo posible.”, Lord Harry, Capítulo XVII
“El conocimiento sería fatal. Es la incertidumbre la que le encanta a uno. La bruma hace las cosas maravillosas.”, Lord Harry, Capítulo XVIII
“Naturalmente que la vida conyugal es solamente una costumbre, una mala costumbre. Pero añora uno hasta la pérdida de sus peores costumbres. Quizá éstas son las que se añoran más. Son una parte esencial de la propia personalidad.”, Lord Harry, Capítulo XIX
“No se debe hacer nunca nada que no se pueda contar de sobremesa.”, Lord Harry, Capítulo XIX
“Por recobrar mi juventud lo haría todo en el mundo, excepto ejercicio; levantarme temprano o ser respetable.”, Lord Harry, Capítulo XIX
“La tragedia de la vejez no consiste en ser viejo, sino en haber sido joven.”, Lord Harry, Capítulo XIX
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